NÁUFRAGOS
ESTE FORMATO ISRAELÍ, vendido a medio mundo, nos enseña a administrar nuestros dineros (sin ir más lejos, el programa inglés se hizo muy conocido cuando su presentadora acabó arruinada. Ya saben, en casa del herrero, cuchillo de palo), con casos reales y ejemplos de gestión familiar. Hace las delicias de los burbujistas (ver burbuja.info), que llenan páginas y páginas de comentarios, teorías o improperios sobre los protagonistas de cada semana.
Un programa útil para la crisis. Recomendado por el Catódico. Y es que los españolitos, en época de vacas gordas, hemos creído que el tarjetero era eterno, y que podíamos cargarnos de deudas hasta las cejas y más allá... que todos éramos un cruce entre Rockefeller y Onassis, que la vida era rosa (la vie en rose, la-la, la) hasta que el trabajo desaparece, no encuentras otro, y te encuentras en cueros, en medio de la dura realidad.
Y vas y pides créditos para pagar créditos, porque no hay parné.
Un circulo vicioso que conduce a la arruina.
Otras veces, nos hemos endeudado con el pisito (gran peli de Marco Ferreri, no se la pierdan) y los tipos de interés se han comido el margen que teníamos. Y nosotros cargados con el cemento de nuestras casitas, una obsesión particular de los españoles: ser propietarios urbanos.
Pregunta de Vicens Castellano, gurú del programa y medio psicólogo el hombre, que intenta dar un tono pedagógico y consigue ser próximo al gran público: «¿a qué tipo de interés tienen el crédito de la casa?». Respuesta de ellos «¿eso que es?». Retrato cruel de nosotros mismos. A veces, la realidad és durísima.
Y nuestra falta de cultura financiera es preocupante.
De acuerdo que el programa tiene a veces tonos fantásticos. La tele no es la realidad, es espectáculo. Made in Walt Disney. Sobretodo hacia el final, como cuando una familia tenía que vender en 30 días dos pisos a 300.000 euros más/menos cada uno. Y están las 2 hermanas en el paro. Y van y lo consiguen. Chim-pún. O cuando una familia está en una situación fatal, y Vicens les recomienda dejar de fumar. Toma ya, cambio de pensamiento económico profundo.
Ahora, el tono pedagógico del programa, y lo que se aprende, valen la pena.
Incluso cuando se abusa de los juegos. Ideal de la muerte congelar las tarjetas de crédito. LA VISA A LA NEVERA, OH, WAIT!
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